He soñado que te veo
en los árboles y cordilleras
del país de las ilusiones
que al igual que las rosas de cristal
requieren de algo más que mis ríos de letras
para vivir y eclipsar los montes azules
En mis sueños
tú eres el cálido color del invierno
que llega con la brisa septembrina
de la estrella solitaria
Y yo, el bosque que muta a selva
y la selva que irradia oscuridad
y latidos en la niebla
Se conjugan
la humedad y las llamas
como aleteos incandescentes
que poco a poco,
de norte a sur,
disipan la más negra de las nieves
Adios a los capullos
Adios al ritual de las olas
Bienvenida sea
la realidad escarlata
Tan dulce
como los susurros en la madrugada
martes 16 de junio de 2009
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